jueves, 16 de mayo de 2013

El Youtube

Fíjate que a mí al principio esto del youtube me parecía una tontería. Veía yo a los demás publicar sus vídeos y pensaba: qué le gusta a la gente verse en la tele. Pero qué verdad es aquello de nunca digas de este agua no beberé, no vaya a ser que te vean ahogarte, pataleando en el pozo.
Pues eso es lo que vengo yo a contaros hoy, que ya estoy en youtube para contento de unos y, sobre todo, muchas risas de otros; para ser sincera de mí misma, que no puedo soportar verme gesticular y lucir "hermosura" con esa cámara que (para otra vez te lo digo desde ya cuñado-cámara) debería estar un poquito más lejos.
En fin, todo sea por la literatura y por hacerle caso a algún amigo que no pudo estar y me ha pedido que suba el vídeo. Disculpad la inmodestia y comentad lo que queráis, que es lo más divertido de esto.
Os he dejado la presentación de la novela en San Fernando, mi ciudad, mis raices. Cada una de las presentaciones ha tenido un tinte diferente, pero creo que esta ha sido la más emotiva.
Besos miles




                      





sábado, 11 de mayo de 2013

Mi sobrino Pepe

Tengo un sobrino que se llama Pepe. 
Bueno, sobrinos tengo unos cuantos, y cada cual consigue ganarme el corazón a su manera, pero es que Pepe es un personaje.
Si lo vierais seguramente os parecería, en cuerpo y aspecto, normal para los cinco años que hace que se asomó al mundo. Pero os puedo asegurar que arrastra al menos trece de desparpajo y gracia que exporta a raudales. Si a su forma de expresarse (que ya hace que te rías), añadimos un "pequeño problemilla" con la erre que no hay manera de que pronuncie, tenemos todos los condimentos para hacer de él un niño simpatiquísimo que acaba siendo el alma de la reunión por mérito propio y sin él proponérselo, que es lo más importante.
Los viernes es mi día de reunión familiar. Esa tarde, desde siempre, desde que empezamos a independizarnos, es el momento que todos mis hermanos dedicamos a nosotros mismos y a mis padres, así que nos reunimos en su casa todos (hermanos y sobrinos), a merendar y ponernos al día de lo acontecido durante la semana.
Pepe es hijo de mi hermano el más pequeño. Tiene un hermano mellizo, con una relación amor-odio en la que pasan del abrazo tierno a la colleja en un visto y no visto. Pero su hermano Dani es más loco, más de jugar y de déjame y no me achuches, algo que a Pepillo en cambio le encanta.
Mis hermanas y yo estamos deseando verlo entrar y a veces, aunque los demás bajan al patio o a la piscina, dependiendo de la época del año, lo engatusamos para que se quede un rato porque la conversación con él nunca tiene desperdicio.
Estos días anda preocupado el hombre porque según nos ha relatado, después de que su padre muy serio introdujera el tema diciendo: cuéntale el problema que tienes a las tatas, lleva una espinita clavada en el corazón. Y haciendo caso a su padre, pone cara de circunstancias y nos dice: "lo que me pasa es que me he enamorado". 
Os podéis imaginar el momento de tensión aguantando la risa. El chiquillo nos lo cuenta muy serio y nosotras fundamentalmente lo que queremos es que siga avanzando en la historia. 
-¿Y cuál es el problema? -le dice una de mis hermanas, como si estuviera hablando con un adolescente.
- Que ella tiene novio -suelta, como si tal cosa el enano, con cara de resignación.
-Y ¿tú qué es lo que haces? -le pincha el padre que ya conoce la respuesta y sabe lo que nos vamos a reír.
-Yo voy todos los días y le pregunto a "Joje" (el novio de su amada, que encima se llama Jorge, y del que no puede ni pronunciar bien su nombre): ¿habéis "codtao"? Traduzco: ¿habéis cortado?
No me digáis que no es para comérselo a bocaditos pequeños. El pobre, le pregunta de vez en cuando al rival si ya ha cortado con la novia para ver si por fin tiene una oportunidad.
Y aquí estamos, que desde que nos lo contó hace unas semanas, todos los viernes seguimos el ritual de preguntarle cómo va la cosa y qué tal le va su vida sentimental. Él hace un gesto como de que la historia no marcha, y nosotras le buscamos la lengua porque tiene la gracia innata.
No podemos saber de donde ha sacado la idea, ni como se le ha ocurrido. Supongo que algo tendrá que ver su hermana la mayor (ocho años) que le habrá dado algún consejillo acorde con su edad marujita, pero desde luego él ha hecho suya la historia para asombro del que lo escucha.
"Sembrao", está "sembrao".

miércoles, 8 de mayo de 2013

El casting

Recuerdo una frase muy bonita que dice que "hay que vivir con un pie sobre la tierra y otro sobre las estrellas" y yo estoy completamente de acuerdo con ella.
La verdad que nos está tocando vivir no es fácil. Hay días que me planteo seriamente dejar de ver la televisión. Me hiere ver la crudeza de la descomposición de este país, donde cada vez resulta más difícil sobrevivir. Tengo el corazón malherido porque no puedo hacer nada para aliviar tanta tristeza.
Por eso me encanta la literatura, por eso me encanta facebook y todo aquello que me permite soñar. Huir de la realidad no siempre significa ser cobarde. A veces, huir de lo duro que el mundo ofrece es una apuesta por ser feliz, por cultivar las ilusiones y los sueños que te hagan mantener el optimismo que en estos casos es tan necesario para nosotros mismos y para los demás. 
Por eso, no me importa parecer una loca inventando en las redes sociales historias que son de mentira, y que aunque todos los que participamos lo sabemos, sacan sonrisas y ponen tiritas en el alma.
Hace un par de días monté un casting en facebook. Les dije a mis amigos de la página de la novela (os lo recuerdo, en facebook tenéis que buscar "A la sombra de los tamarindos" o pinchar aquí mismo en el blog en un recuadrito que hay arriba donde dice "síguenos en facebook"), que íbamos a elegir al actor principal de la película que, estamos seguros todos, se va a hacer basada en el libro. Y no os podéis imaginar la que se lió.
Evidentemente el tema sólo le interesó a las chicas. El único hombre que se manifestó, lo hizo con el claro deseo de que pasáramos rápidamente a la elección de la protagonista femenina. Los demás, como se dice en el argot teatral, hicieron mutis por el foro. Bueno, todos menos mi marido que me dijo entre risas que estoy "como una cabra". En cambio nosotras...ay cómo lo hemos disfrutado.
Rompí el hielo proponiendo a Rodolfo Sancho. Mira que al principio lo veía montado a caballo haciendo de el Rey Fernando y como que no. Pero qué os voy a decir, la red te permite encontrar miles de imágenes y me quedé encantada de una en concreto donde lucía un estilo muy acorde con mi Alex, tanto que lo vi esperando a Paloma en la puerta del restaurante.
Pero claro, llegaron mis amigas y sus gustos y ahí cayeron desde un italiano guapísimo de la muerte, aunque para mi gusto un poco "merengosillo", el famoso "Duque", al que no sé por qué le tengo manía y alguno que otro más que no fueron muy populares.
Al final, el italiano de los ojos azules (imposible acordarme ahora del nombre pero os lo dejo en cuerpo y alma en la foto) ganó por mérito propio y por goleada. Y ya estamos en la fase, tan anhelada por la parte masculina, de elegirle la compañera adecuada.
Como veréis, sé que es justo y lógico en cierta manera que me reprochéis que no ando bien de la azotea. Es verdad. Pero ¿qué malo le veis a soñar, a reírse, a plantarle cara al día a día con una sonrisa y un suspiro?Cada uno de los comentarios, de los "me gusta" y de los pitidos de móvil, han sido para mí estos días, un pequeño recordatorio de lo bonito que es estar viva.
Gracias a los que lo hacéis posible.

domingo, 5 de mayo de 2013

Pepito Grillo

Reconozco abiertamente que no me gustan estos famosos "día de"...Ni el día de la madre, ni el del hijo (si lo hubiera), ni por supuesto ese de los enamorados que me da dentera sólo de recordarlo. Tengo la impresión de que todos los días dedicados a alguien, no son más que una intención de compra de algún producto absurdo, teledirigida por radio-comando desde la oficina central de El Corte Inglés, y enviada vía satélite a través de ese aparato lava-cerebros que todos tenemos en el salón. Por eso me resisto a ponerme tierna y dedicar un poema a mi madre en un día como hoy, simplemente porque hay algo dentro de mí que me dice que detrás de todas las poesías y las frases de amor maternal, hay un "tío"  contando monedas y haciendo caja con nuestros sentimientos.
Mi madre sabe que la quiero cuando la llamo gordita, cuando me río con sus ocurrencias, cuando la beso al llegar a casa. Y eso lo hago, igual que estoy segura que lo hacéis vosotros, con independencia de que el día esté o no marcado en el calendario y sin tener en cuenta que hay que cumplir con un regalo. Entonces, cual es la razón de este dispendio de sentimientos maternales si no otra que la económica.
Yo que también soy mamá, estoy intentando que mis hijos entiendan la idea. Huyo del concepto de madre que nos envían por antena, esas perfectas que nos presentan los anuncios colocando papel higiénico con ositos en el baño o embarrándose en crema para que la piel no pierda nunca la tersura. Odio profundamente que el reflejo de la maternidad sean aquella que dice que "mata" por su retoño o la Campos y su Terelu, interpretando el papel de amor filial perfecto. Ahora, eso sí, tengo que decirlo, sólo hay un tópico no cumplido, un deseo que hasta hoy he llevado oculto: me muero por poder subirme un día a un escenario y repetir esa frase mítica que quedó para siempre grabada en mi conciencia: "Majestad, ante todo soy madre".
Además hay algo que me duele, y ahora sí me pongo seria. Hay muchos casos trágicos en los que siempre pienso cuando llega un día como este. ¿Cuántos niños hay que han perdido a su madre? ¿Cómo haces para decirle a un chiquillo que él no va a poder entregarle a nadie el marquito de fotos que ha hecho con macarrones en el cole? ¿De verdad es justo que haya que hacerle a alguien pasar por eso en pro del consumo y de las ventas?
Llevo desde ayer viendo en facebook frases de amor que alguna amiga deja a su madre que ya no está. Lo entiendo, las comprendo y me enternece el alma porque sé la tristeza que el mensaje conlleva. Pero me revuelve por dentro el hecho de que se invente un día que no hace más que hurgar y echar sal en las heridas. Y creo sinceramente que bastante dura es ya la vida para inventar un día especial que nos recuerde la muerte.
Siento actuar hoy de Pepito Grillo, aquel personaje de cuento que cuestionaba las opiniones y despertaba la conciencia pero la sinceridad me puede. Siento ser la voz de la discordia, pero así es una...Qué se le va a hacer...

lunes, 29 de abril de 2013

Quién dijo miedo

Si alguna vez, ahora que soy famosa (nótese el tonito de guasa), alguien me hiciera una de esas preguntas trascendentales que se hacen en las entrevistas, y me dijera aquello de: "dime una frase que te defina", no cabe duda que yo tendría que responder al entrevistador, que no hay nada que le venga mejor a mi personalidad que esa pregunta retórica que le he puesto a esta entrada de título: quién dijo miedo. Me explico.
Creo que la base principal de esta idea que me define es mi falta de paciencia. Si tengo que esperar un autobús, a los cinco minutos de espera siempre pienso que es más rápido ir andando. Si a esto le unimos la inmensa curiosidad que he tenido toda la vida por aprender cosas nuevas, ya os estoy dando a conocer los ingredientes principales de esta ensalada multicolor en la que a veces se convierte mi vida.
Lo primero que hago cuando me enfrento a algo nuevo es pensar: ¿qué puede pasar si esto no sale?, porque hombre, loca, lo que se dice loca, todavía no estoy como para arriesgar dinero en un empeño. Pero como la mayoría de las veces, las aventuras en las que me meto no pasan de un desembolso inicial de unos euros o de unas horas de mi vida que de otra manera dedicaría al ocio, pues allá va "mariquita la primera" a enfrentarse con la goma eva, la tecnología informática o el punto de dos agujas.
¿Qué ocurre con esto? Pues, lo que ya se sabe, que al final acabo con las manos metidas en todos los fregados y con el tiempo compartimentado en todas esas actividades en las que me he comprometido y que hago a base de muchísimo esfuerzo, mucho tutorial de internet y más descaro que otra cosa.
Ahora mismo estoy en un lió de esos. Tengo el día dividido en actividades en las que yo solita me he metido, y que ya no tengo más remedio que terminar: Que mi hija se compra un vestido y no encuentra el complemento, allí está mamá, haciendo un bolerito (lo que se dice una rebequita de hilo), sin perder de vista a una señora que me va enseñando los puntos en un vídeo de youtube. Que el pequeño se gradúa, vuelve a estar en líos la menda, que en un punto de locura y viendo que nadie da un paso adelante, se presta a hacer un dvd de graduación con música, fotos y vídeos para toda la promoción (63 niños). Que mi "sobri" hace la comunión..."voy a ver si soy capaz de hacer un muñeco fofucho"..."pues mira no queda mal"..."y sus compis fofu-lápices vendrían estupendos para los regalitos de los amigos"...Y hago el  marinerito y una familia entera de muñequitos pequeños, vestido de futbolistas dispuestos a jugar un partido con los niños de comunión.
Pero ¿sabéis qué es lo peor de todo? Lo peor de todo es que me encanta, y sinceramente creo que ahí es donde está el verdadero punto de delirio. Porque si al menos me gustara porque siento la necesidad de destacar, la cosa tendría un sentido. Pero es que encima de todo, y no tendría que decirlo si no lo hiciera con sinceridad, no me importaría nada que los demás no supieran que soy la mamá DVD, la tía "fofuchadora" o cualquiera de los títulos inventados que quisierais darme. En realidad, todo lo hago porque todas estas actividades me dan la vida, me hacen sentirme activa, importante para mí misma, en el sentido del reto conseguido o al menos intentado. 
Así que aquí estoy, protestando pero de broma, encantada de estar viva y deseando ser útil a alguien. Con eso quiero decir que si alguna vez me necesitáis, no dudéis en venir en mi busca. Eso sí, no os apelotonéis, de uno en uno, no vayáis a estresarme....ja,ja.
Besos

viernes, 26 de abril de 2013

LAS COSAS SIMPLES

Qué verdad es esa de que las cosas más simples son algunas veces las más hermosas.
Llevo unos días sumergida en las emociones a pulmón, sin apenas tomar resuello y con los ojos de par en par, atesorando gestos, archivando miradas y apilando sonrisas. Sé que todo se quedará para  siempre guardado en el cajón de la memoria donde se dobla con cuidado lo mejor de aquello que vivimos. Y entre todas esas emociones, ando enfrascada en preparar no sé si con esmero, pero sí de la forma más profesional que sé, las presentaciones que hago de la novela, las entrevistas en la radio...todo aderezado, claro está, con la magia de la pregunta improvisada o la respuesta sincera, pero dentro del orden y la cordura con la que a mí me gusta hacer las cosas para sentirme segura.
En cambio ayer, ayer viví una mañana de ensueño en el colegio de mi hijo, sin más preparación ni más ritmo marcado que un trocito de historia que escribí en cinco minutos, con la única intención de captar su atención por un ratito, de enredarlos con el hilo grueso de la emoción de la literatura.
El colegio ha estado celebrando esta semana el día del libro, y fui invitada por el equipo directivo para darles unas charlas como la mamá escritora del compañero de sexto, como la vecina del barrio a la que conocen de siempre pero que ellos no sabían que escribía.
Tratándose de niños, todo es imprevisible con ellos. Por eso yo tenía mis dudas, la verdad. Pensaba que me enfrentaría a la risita imparable, al comentario jocoso...en fin, a lo propio de la edad.
De repente, ante mi sorpresa más absoluta, me encontré con muchos pares de ojos puestos en mí, con muchísima inocencia disfrazada de aprendiz de adulto, y  unas ganas enorme de estrenar sensaciones y vivir aventuras.
A medida que avanzaba la mañana, disminuía en proporción geométrica la edad. A medida que nos acercábamos a la hora en que la campana pone fin a la jornada, todavía era muchísimo mayor la inocencia y más grande la apertura de los ojos que miraban. 
Con ellos llegó el momento mágico de la verdad más sincera, del cuento sin terminar con el que, al igual que a los mayores, les lancé el reto de continuar la historia y convertirse en escritores con esperanza de premio. "Yo no puedo pensar, tengo seco el cerebro", me dijo un pequeñajo de siete años con aspecto de ser un trasto. "Hay que leer mucho porque el que no lee nada,  nada sabe", me decía una compañera suya con dos coletas, una mella enorme y gracia para exportar en camiones.
Hoy he recogido los laureles del éxito, en boca de algunas madres que me han hablado de la ilusión con la que llegaron a casa, de la emoción con la que les fueron contando que una madre que es escritora, les había dicho que todos, todos ellos también pueden serlo. Hay algunos que quieren incluso mandarme la historia, por si acaso yo la necesitara para hacer con ella otra nueva novela.
Y yo me he venido a casa, con el corazón revuelto y la sensación tibia de verme recompensada por aquellos ojos brillantes que me mantenían la mirada. Son, sin duda alguna, esas cosas sencillas que sin siquiera merecerlas, un día te regala la vida.

domingo, 21 de abril de 2013

Entrevista en Radio La Isla

Para aquellos amigos que no tenéis facebook, me gustaría dejaros aquí el enlace de la entrevista que me hicieron en la radio el pasado día 3 de abril. La presentación a la que se refiere cuando dice mañana es a la que hice el pasado 4 de abril en la Universidad de Cádiz. El martes 23, día de libro, la presentación será en San Fernando, en el Centro de Congresos a las 18:00 h. Si os apetece, allí os espero.

Pinchad aquí para oir el audio. Entrevista Radio La Isla 03/04/2013

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