miércoles, 26 de diciembre de 2012

El Interludio

Bueno, ¿qué? ¿qué tal ha ido la Navidad?
Espero que vuestra armonía familiar siga intacta después de la cena (la mía bien, gracias), porque estos días he estado leyendo en algunos blogs a los que sigo, verdaderas tragedias griegas en relación a la reunión familiar a la que han asistido el administrador o alguno de los amigos que dejan comentarios.
Uno que piensa que la Navidad es esa fecha ñoña que te coge así como tierno y con ganas de abracitos, pero resulta que al parecer, algo debe tener la luz de las velas o el humerío de los petardos que los dichosos niños no paran de tirar con saña, que hace que la gente afile los cuchillos y utilice la cena del 24 para poner en su sitio a la suegra o pararle los pies, de una vez por todas, al primo del primo, al que por error alguien sentó a tu lado.
Pues, chicos, aprovechad el interludio porque ya está aquí la fiesta de fin de año y esa es peor. Ahí no sólo hay cena y charla de sobremesa, ahí está el del gorrito que quiere por fuerza parecer simpático y el de la música machacona que te obliga, sí o sí, a meterte en la fila de la conga.
Yo os aconsejo que vayáis preparando la mente: respiraciones prolongadas, algo de meditación y sobre todo, y esto ya no es broma, que entréis en el nuevo año con muchas ganas de pasar un buen rato. 
Por cierto, no os olvidéis de cerrar los ojos y pedir un deseo. A veces, algunas veces, los duendes andan cerca y se sienten dispuestos a cumplirlos.
Muchos besos a todos.

martes, 18 de diciembre de 2012

Pintar la Navidad

Como manda la tradición, no puedo dejar pasar la Navidad sin enviaros la felicitación de mi familia. Al igual que los años anteriores, esta vez también os trasladaré mis deseos a través de las voces de mis niños, de toda la familia al completo que crece a la par de esta tertulia en la que compartimos buenos deseos desde hace ya   varios años.
Esta Navidad han estado los de siempre, contagiándonos de risas y de frescura, aunque el coro se ha enriquecido con las voces de Julio y de Sami que aprovecharon el puente para venirse al sur.
Todos han aportado una parte de ellos mismos que ya es mucho aportar para la edad que tienen; los mayores cada vez con más desgana por aquello del pavo que empieza a hacer estragos, y los pequeños con una inquietud que acaban desgastando tocando la batería para alegría de los laboratorios de Ibuprofeno que hacen su agosto esa noche con los progenitores.
Destacar, hay que destacar a Ángela que es una "monstrua" con el piano y que ha tocado al teclado el solo de las campanitas, a Pepe que tengo la ligera impresión de que algún día será sindicalista o miembro de GreenPace, viendo la fuerza con la que ha reivindicado la situación de la "mula del Rey" como él dice, y por supuesto a Carlitos que después de contarnos todo lo que le va a pedir a los de Oriente, se arrancó ya terminado el villancico, con una poesía inventada al más puro estilo cantaautor.
En fin, esta vez la música nuevamente ha sido compuesta por Josema Dalton y la letra por esta que os escribe. No nos pidáis calidad artística porque todo se hace en un rato y es muy difícil controlar a los intérpretes. Sólo dejaros invadir por la ilusión con la que la hacemos y con la intención, que no es otra, que desearos, desde el fondo de muchos corazones pequeñitos: FELIZ NAVIDAD.



video

jueves, 13 de diciembre de 2012

A tomar morcilla

Antes, cuando los niños eran más pequeños y sobre todo por horario de trabajo, yo era compradora de grandes superficies para todo, incluida la carne e incluso el pescado. Pero ahora que por desgracia tengo libres las mañanas, reconozco que la calidad de la carne de la carnicería y el pescado de la pescadería no tiene nada que ver con el empaquetado ni en el sabor ni en el aroma; así que al menos una o dos veces por semana voy al mercado, la plaza como la llamamos por aquí abajo, o la carnicería de mi barrio a hacer la compra.
Si el día en cuestión tengo prisa, la verdad es que me desespero, porque si al igual que en el producto hay diferencias, no son menos las que se notan en cuanto a la relación con el personal que atiende y la confianza a la hora de exigir en los alimentos.
Tu vas al supermercado, te acercas a la sección de carnes, eliges el envasado que más se acerca a tus preferencias y como dice el otro: hasta luego Lucas. Pero si vas a la tienda, amiga, eso ya es harina de otro costal.
En primer lugar, en la carnicería de mi barrio todo el mundo se conoce, incluído por supuesto el carnicero, así que de entrada eso lleva implícito ya un protocolo de saludos entre todos tipo ¿cómo están tus padres? o ¿le gustaron los filetes a Fulanito? que al principio a mí me dejaban fuera de juego.
Claro, como todos somos vecinos, también se conocen los que están allí entre ellos, con lo cual a la pregunta del carnicero, siempre hay un voluntario para seguir con la charla que apostilla: no sabía yo que tenías malo al abuelo. Así que de pronto te encuentras en medio de una tertulia de la que aunque no quieras eres parte, porque al final, aunque sólo sea por educación, no tienes más remedio que acabar deseándole a la señora que  todo se arregle y la enfermedad sea leve.
Pero hay otra cosa que a mí me da un poco de cargo de conciencia. Y es que ya he dicho alguna vez que como ama de casa soy regular, tirando a mala. Me las arreglo pero sin grandes aspavientos, y es en sitios como este donde de repente me siento pequeña. Las veo allí, en aquella especie de teatro donde exponen sus grandes conocimientos para diferenciar la babilla del jarrete y me entra como una sensación de desazón. "No, no", decía el otro día una señora de mediana edad, "a mí no me pongas morcilla de la que suelta manteca, sino de la otra". ¿Pero es que existe de la otra?, pensaba yo , mientras ella me hacía gestos de "a mí me la va a dar éste". ¿Y qué color tendrá la morcilla esa? ¿y por qué no la querrá? "Seguro que el simpático éste a mí me la da siempre y se está quedando conmigo", volvía yo a pensar en un momento de desaliento.
Pero hay sobre todo una frase que me deja anonadada. Yo he llegado a sospechar que es algo más que una frase, es como una marca que divide a las que verdaderamente entienden de lo que tienen entre manos de la pobre gente como yo, aprendizas eternas del arte de ser "mari". Es cuando dicen eso de: "a mí dame cuarto y mitad". ¿Cuarto y mitad? ¿Y esa qué medida es? Pero veo que el carnicero no pone objeción a la cuenta de gramos extraña y que el resto de los contertulios la miran sonrientes, como pensando "esta es de los nuestros", me digo yo con la imaginación desbordada.
En fin  que a mí lo de la morcilla me llegó al alma. Yo ese día no dije nada para que no se notara mucho la ignorancia, pero mañana mismo voy dispuesta a quedar como una reina. Yo quiero morcilla de la que no suelta manteca colorá...aunque no me sirva "pa na". ¡Ay qué alegría! Ya disfruto pensando en el glamour que eso va a darme.

domingo, 9 de diciembre de 2012




Mirad qué cosa más simpática acabo de copiarme de un amigo bloguero que es un artista (su blog se llama Redeando).
Sólo tenéis que pinchar en conectar y encenderemos entre todos la Navidad.
Con mis mejores deseos:


conectar
FELIZ NAVIDAD









jueves, 6 de diciembre de 2012

Estoy aquí

Bueno, ya estoy aquí.
Sé que algunos de vosotros me habéis echado de menos, lo sé porque me lo habéis dicho, incluso con regañina incluida (con mucha gracia) de una asidua a la tertulia. 
Pero es que, como ya os conté y no quiero volver a ponerme pesada, esta ha sido una semana distinta, con entrega de premio en medio y mucha, muchísima emoción.
Un poco al hilo de la entrada anterior y canturreando por lo bajo la cancioncilla que se me ha quedado pegada, os diré que en esta semana he sentido que de alguna manera los sueños cumplidos son tangibles, se pueden tocar con los dedos y si, como dice el estribillo eres capaz de comértelos enteros, os aseguro que dejan sabor en el paladar del corazón.
Supongo que como los sueños son personales e intransferibles, cada uno tendrá una forma diferente de sentirlos. En mi caso, por esta adicción al dulce de la que ya hablamos otra vez, a mí este sueño en concreto que se materializó el martes con placa de plata y aplausos, ha tenido una cantidad de matices tan distintos al final del paladar que ya han pasado varios días y a pesar de todo, tengo la sensación de seguir apreciando la exquisitez de los sabores.
Está esa sensación dulzona que deja la miel que siempre te proporciona el cariño incondicional de la familia, la mía propia y por supuesto, la que llegó por matrimonio y con la que comparto un cariño amasado con el tiempo, además del apellido de mis hijos. Esos, unos y otros, siempre están ahí. Su sabor es tan natural y tan puro que parece que la colmena ha sido abierta hace sólo unos minutos, para que el néctar pueda ser saboreado por esta mortal que os escribe.
Pero es que luego está la sensación de la amistad. Uf! esa es capaz de hacerte vivir como un niño en una tienda de golosinas. Son tantos los sabores y tan distintos, que para una golosa como yo, el rincón donde atesoro las sensaciones que son comestibles, se queda ahíto y satisfecho para siempre, a pesar de la glotonería.
Y es que los amigos saben a chuches porque cada uno es distinto al otro y te lo demuestran a su manera, con la exquisitez de la fresa chicle del que llama por teléfono para decir felicidades, con el olor a vainilla del mensaje cariñoso al móvil o al correo; o con el aroma afrutado y delicioso del que deja tímidamente un "me gusta" o un mensaje en facebook, porque sabe que sólo hace falta ese gesto para que yo sepa que están ahí y que se alegran de veras.
Bueno, luego están las de todos los días, las locas que me aconsejan a las nueve de la mañana sobre el abrigo que queda bien para acudir a un evento de este tipo o las que aparecen de repente, cámara en mano, para cubrir a modo de periodista de cultura el momento de la entrega y del recuerdo. Esas tienen mención especial porque son la tarta de chocolate con relleno de fresa con la que deliro en los días de dieta.
¿Qué puedo deciros de vosotros? De mis amigos incondicionales y compañeros de blog, unos conocidos y otros a los que ni siquiera pongo cara y que formáis un paquete de caramelos surtido, a los que voy descubriendo con sorpresa cada vez que un comentario con ruido a celofán se deslía.
Sólo puedo decir: GRACIAS A TODOS.
P.D.: Seguramente estaréis pensando que a veces los sabores también son amargos, porque claro siempre quedan los otros, los del ¿y a mí qué me importa? o ¿qué se habrá creído ésta?, incluso "el premio se lo habrán regalado"...seguro que también los habrá habido. Pero es que mi teoría es mentalmente muy simple: existiendo como existe el dulce ¿para qué quiero yo el amargo? Anda hombre.....

sábado, 1 de diciembre de 2012

Entretenimiento

Para todos los que como a mí os gusta jugar con las palabras, es muy importante recordar que si buscáis en  el diccionario comprobaréis que DIFÍCIL no es sinónimo de IMPOSIBLE. Así que, ya lo sabéis, hay que seguir intentándolo siempre, hay que continuar buscando el antónimo de la dichosa palabrita y como dice esta cancioncilla que se ha colado en casa por Navidad, los sueños están para comerlos enteros. Tenemos que conseguir que se alojen en nuestros órganos, en nuestros sentidos y en los poros de la piel.
¿El entretenimiento de hoy? Escuchar la canción y si os apetece, contarnos un sueño. Sólo hay algo más maravilloso que soñar y es convertir esos deseos en realidad.
Besos sonoros.


 

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ya se oye

Para mí la Navidad siempre llega en forma de tentación. Vamos a dejarnos de tintineo de cascabeles y bramidos de renos, al pan, pan y al vino, vino; lo que a mí me dice de verdad que llegaron las Fiestas es ese pasillo especial que inauguran los supermercados por los que hago la compra y que me traen todos los años por el camino de la amargura.
Y es que yo tengo un problema gordo: soy golosa, pero elevada a la máxima potencia, a aquella del infinito y más allá. 
Este problemilla se agrava, porque resulta que en mi casa nadie es como yo. Tengo un marido que se come mejor un bocadillo que cualquier exquisitez dulzona y unos niños atípicos a los que nunca les ha gustado ni siquiera el chocolate.
Como eso es terrible para mi línea de cuerpo molón, pues si compro alguna chuchería de esas que se pegan a mi carrito como un imán de la nevera, me paso el día entero proponiendo: ¿no queréis un polvoroncito de los que he traído? (Sin contestación por el pasillo). Oye ¿no os apetece merendar?, sigo diciendo con voz de sirena, cuando veo que la cajita está cada vez mas vacía y mi anatomía cada vez más llena.
Así que hace ya unos cuantos años que intento evitar el pasillo como la que evita al cobrador del frac. Pero mira que es difícil ¿eh? Entre que siempre está situado en un lugar estratégico por el que tienes que pasar a la fuerza, que todos los productos dichosos tienen unos envoltorios de colores llamativos y que acompañan el ambiente con la musiquita de unos niños puñeteros cantando una canción que dice algo así como: ♫ va una burra, ring ring, cargada de chocoloate ♫, vamos que enterarte te tienes tú que enterar por fuerza que allí al alcance de tu mano hay un mundo azucarado que está diciendo cómeme.
Polvorones de todos los sabores, turrones con ingredientes cada vez más sofisticados, rosquitos de vino...hasta los mazapanes me gustan y mira que eso empalaga....
Pero yo voy a ser fuerte. No digo que no los pruebe, eso sería como luchar contra los titanes. Pero, voy a ser moderada este año...¿No es eso mismo lo que dije el año pasado? Bueno, pero este año soy más madura  y más consecuente con las promesas.¿O no? Ya os contaré en enero. 
Felices polvorones a todos.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Un ERE en Belén

El año pasado por estas fechas, circulaba por ahí un chascarrillo gracioso de estos que te mandan por correo, anunciando un ERE en el Portal de Belén.
Como ya os he advertido que la ficción y la realidad se entremezclan mil veces en la trenza que teje la vida, resulta que este año el Papa, como gerente y representante de su Empresa, ha hecho la Regulación de Empleo de verdad, ha reducido la plantilla de una forma drástica, argumentando sus motivos en un libro que acaba de salir.
Como no podía ser de otro modo, los que se caen de la plantilla son el buey y la mula, dice Benedicto que porque no hay constancia de la legitimidad de su contrato.
Hombre, a mí si me hubieran preguntado antes de que pasara, no me hubiera cabido duda de que eso iba a ser así. No hay que ser muy listos para saber que no se puede comparar el trabajo de estos dos con el del resto del personal del Pesebre. En una Empresa donde trabajan la Virgen María y San José, un ser mágico y alado que se llama Ángel y tres pedazos de currantes que hacen el trabajo en una noche y encima en camello, sin gastar combustible, ¿ahí qué tienen que hacer estos dos que se dedican a echar el aliento?
Ahora, lo que a mí me maravilla es esto de la publicidad. Yo estoy segura de que si le dieran una Cartera de Ministro a un publicista, otro gallo nos cantaría. ¡Anda que no son inteligentes ni nada los tíos! Benedicto escribe un libro aprovechando que viene la época de los regalitos, estas mentes pensantes, entresacan la frase del buey y la mula y ¡ala! ya tenemos  bet seller nuevo.
Ya veréis la de gente que lo va a comprar: los católicos al uso, evidentemente si son consecuentes con lo que profesan, ellos ya lo tendrían reservado, pero ¿y los belenistas? ¿y los coros de campanilleros o los de las "zambobás"? Esos andan como locos para conseguirlo, sin saber todavía si hacerle o no el cerón y la canción a la burra. Hasta los ateos van a comprar la obra, te lo digo yo, por el morbo de ver las condiciones en las que han puesto en la calle a los dos interinos. Algo tendrán que decir los sindicatos.
Pues mira, estando la cosa como está y pensando en la saturación de noticias de masacres y miserias con las que nos enfrentamos a diario, a lo mejor hasta yo me lo compro. Sí, no poned esa cara, tengo que reconocer que la curia, por una vez ha puesto salsa a mi vida.
Qué bueno es el poder de la risa.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Mi premio

Como ya sabéis todos con los que tengo contacto a través de facebook, ayer me llevé una grata sorpresa. Me llamaron por la mañana para comunicarme que he ganado el segundo premio de relatos del XV Certamen Literario sobre Igualdad de Oportunidades que organiza la Fundación de la Mujer de San Fernando.
La verdad es que no puedo negar la parte de emoción que conlleva una llamada de ese tipo, ni la parte de satisfacción que se queda pegada al corazón cuando ves que que eres capaz de arrancar una emoción a través de la escritura, hasta el punto de que un jurado te elija de entre un montón para entregarte un premio.

Pero además, el tema principal sobre el que gira el certamen es muy bonito y el texto que envié tiene un significado muy especial para mí. Con él quise hacerle un homenaje a mi abuela y a tantas mujeres que nacieron hace ya un siglo y que murieron creyendo a pies juntillas que era normal y justo no haber tenido oportunidad de ser lo que quisieran ser, o de vivir como les hubiera gustado vivir. 
Va por ellas este premio en forma de texto emotivo que sale, de verdad, del corazón, un texto que mi abuela nunca hubiera podido leer porque la vida no le dejó aprender, pero que yo estoy aquí para defender y para recordar cuánto de sufrimiento significó y en algunos aspectos sigue significando, ser mujer.
Bueno, que no quiero ponerme llorona, oye, 600 eurillos que no vienen nada mal....ah! por cierto, que sepais que en el períodico local donde ha salido la noticia me denominan la "escritora isleña", así que un respeto ¿eh? A partir de ahora de Ud.

Ayer se reían en casa. Después de que me llamaran de la Fundación, lógicamente se produjo el tipo de situación que se da en esos casos, llamé a mis padres, puse mensajes, mis hermanas y mis amigos me llamaron...bueno, un lío. A las dos de la tarde andaba yo haciendo patatas fritas a toda prisa para improvisar una comida rápida con la que salir del paso. 
- ¡Ay que ver!- les dije a mi marido (recién salido de un turno de noche, con los ojos rojos por falta de sueño) y a mis niños- toda una autora sirviendo aquí a estos mindundis.
Y oye, no me hicieron ni caso. Bueno, sí, uno de los tres no digo quien, soltó algo así como: Ofú, cualquiera aguanta hoy a Pérez Reverte.....
Ja, ja,ja

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sorpresas

Hace mucho que no os dejo algo que justifique mi pasión por escribir, un relatito de esos que hago para los certámenes. Bueno pues aquí está. Pero para no cansar mucho, os dejo uno cortito que escribí para un concurso sobre "seres mágicos". Lo que quise reflejar es cómo las cosas siempre dependen del punto de vista de quien las ve y que quizás para ese mundo de hadas y duendes con el que nosotros soñamos, precisamente la magia está en sentarse a mirarnos a nosotros, a estos seres humanos que nos creemos el centro de un Universo al que ni siquiera conocemos.


SORPRESAS


El pequeño Valentín nos observa. Como aprendió de su abuelo y de su padre, de generaciones y generaciones de Valentines a los que debe el color de la piel y el tono oscuro de los ojos, sabe que es mejor atesorar el mundo sin decir palabras, mirar y guardar, en el fondo del corazón pequeñito del que están provistos los duendes, todas las sensaciones que El Jardín de los Secretos le ha dejado a lo largo de su vida.
Aquí ha aprendido a respirar el aire del que están henchidos los globos, aquí ha sabido que tiene colores la noche y que el rocío saluda a las flores en ese tiempo de caricias en el que las luces amanecen.
Y aunque no hay sorpresas en el mundo de las hadas, él nos sigue mirando extasiado desde detrás de las hojas de una rosa.




domingo, 18 de noviembre de 2012

MEDICINA NATURAL

Cuando alguien me dice que ha venido un ratito a darse una vuelta por el blog y por cariño (o por compromiso, todo puede ser), me halaga sobre cuánto le gusta este pequeño espacio que creamos entre todos, siempre le digo a la persona en cuestión (además de que es encantadora, que tiene muy buen gusto y que la adoro...¡es broma!...no soy tan pelota...) que la red está llena de buenas ideas, de gente rebosante de cosas útiles que aportar y de ilusión que compartir. Además, lo más sorprendente de todo estando el patio como está es que esa información o ese entretenimiento que nos proporcionan los blogs son siempre de forma gratuita y encima acicalada con el maquillaje del cariño y la dedicación que se le imprime a algo que haces simplemente porque te gusta, sin la coletilla ni la ambición del interés monetario a cambio.
Hoy, como prueba de ello, me gustaría mostraros el enlace a un blog muy interesante que me ha dejado en el correo una persona muy especial de mi familia. En él se puede aprender  muchísimo de alimentos naturales y sus propiedades. Ya veréis la forma tan diferente de presentación que tiene la plantilla. Creo que es una página magnífica para guardar en favoritos. 
Aquí os dejo el enlace. El blog se llama MEDICINA NATURAL Salud.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Detrás

Ayer me impactó una noticia que leí a través de un periódico digital de los que habitualmente sigo. En Astorga, León, han fallecido dos mujeres, madre e hija, sin que nadie se diese cuenta durante días. Al parecer la hija de 40 años era deficiente psíquica y ciega, y era su madre de 80 años quien la cuidaba. Las primeras pesquisas apuntan a que la madre ha fallecido de muerte natural y la hija se ha ido con ella por falta de asistencia, sola en una habitación de la casa.
Enseguida, los medios de comunicación han relacionado estas muertes con los recortes en la ley de dependencia que ha dejado desprotegidas a miles de personas que no pueden hacer frente al gasto de contratar alguien que les eche una mano con sus problemas diarios. 
A mí me gusta ser prudente y la verdad no me atrevería sin más datos a decir que en este caso esa era la situación porque no sé de ellas nada más que lo que la prensa cuenta. Pero sí que es verdad que tenemos el cuerpo revuelto últimamente con noticias de suicidios y desesperación de personas que no pueden afrontar lo que se les viene encima en forma de losa aplastante.
Tengo la impresión de que está llegando la hora de que todas esas noticias contables que salían en televisión,  envueltas en el lenguaje inteligible de la política y la economía, estén convirtiéndose en dramas humanos, cuantificables también con el Plan General de la Contabilidad Humana, con las operaciones aritméticas que de verdad duelen en el alma.
Y es que como dice aquella vieja canción, "detrás está la gente" y es verdad, algún día alguno de los que mandan se darán cuenta. Detrás de las decisiones y los acuerdos tomados en mesas ovaladas con cafelito caliente y centros de flores, hay personas corrientes y molientes, sin otro deseo ni más aspiración que vivir con lo que tiene, sin la angustia añadida de no saber si mañana lo tendrá.
Me imagino por un momento lo que esa pobre mujer habrá sufrido toda la vida por su hija. La de vueltas que le habrá dado a la cabeza desde que se quedó viuda, pensando en lo que sería de su "niña" cuando ella ya no estuviera e incluso dice la noticia que ya había formulada una solicitud de tutela para que una institución se hiciera cargo. Y qué ajena estaba la pobre de que su hija moriría, posiblemente de inanición y de soledad, un día que la muerte no la dejó levantarse.
Sé que corren malos tiempos y tenemos encima una buena tormenta, sé que los políticos cumplen dictados y órdenes de otros, pero también sé que hay cosas con las que no se puede jugar porque de esas decisiones dependen personas a las que les va la vida en ello. 
Parece que está empezando el tiempo en que la realidad salga nuevamente a llenar los noticiarios y a remover las conciencias. Y es que no hay nada más cierto que aquel verso sincero y terrible: "detrás está la gente"...siempre la pobre gente.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Entretenimiento

La red nos permite muchas veces echarnos unas risas. No nos queda otra en estos momentos en los que parece que el mundo que conocíamos se viene abajo instaurando una nueva época mucho más triste. Venga, vamos a celebrar la tregua de la lluvia con unas imágenes simpáticas.




Falsificación doble. La zapatilla es Adidas y Nike a la vez...ja,ja, "pa chulo" yo que soy el que más marcas llevo...














Maestra del photoshop que se pone esta foto de perfil y cree que nadie se va a dar cuenta de que ese pedazo de cara recortada en forma de óvalo sí es la suya, pero el resto...

















Forma de pasear al perro sin tener que salir a la calle...ahora, eso sí, me imagino el susto del pobre animal volando desde la ventana. Bueno y digo yo...¿si en este momento llega a una velocidad media un ciclista por ese carril bici?...









Todas las fotos están tomadas de una página muy divertida que se llama vaya face con la que podéis pasar un ratillo divertido que es de lo que se trata.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Las zapatillas

A pesar de que me encanta el verano, hay un momento justo por estas fechas que para mí es mágico. Parece que después, a medida que el invierno se va haciendo con nuestras tardes y se hace dueño de los atardeceres soleados y de la alegría del calorcito, ya no nos resulta tan agradable ni tan romántico, pero tengo que reconocer que en esta época hay un acto que conlleva en sí mismo un sentimiento de felicidad: el primer día que me pongo las zapatillas.
Sí, ya sé lo que estaréis pensando: que hay muchas cosas infinitamente mejores o más glamurosas que celebrar, pero qué queréis que os diga, una es así de simplona y de conformista.
La situación es la siguiente: va llegando lentamente el otoño que aquí en Cádiz se presenta de una forma extraña, con lluvias torrenciales, con un calor sofocante en el interior de las casas y con un desasosiego interno del tipo ¿qué hago? ¿bajo ya del altillo las sudaderas y guardo las camisetas de manga corta? No, todavía no, si acaso las de tirantes. ¿Y sólo para los bañadores y ropa de playa voy a remover los altillos? Esperaremos unos días...Y así aguantas el tirón, unas veces con calor de sudores y otras apañándote con la rebequita. 
Pero hay un día especial que marca el antes y el después en mi vida. Viene sin darme cuenta y me coge, como siempre desprevenida. Me siento en el sofá a eso de la hora del café, vestida de estar por casa y sin otra intención que dejar pasar al menos una parte de la tarde con lo que den en la tele y de pronto siento que los pies se me congelan.
Es curioso, pero la sensación es tan espontánea y a la vez tan reconocida que me resulta agradable notarla de cerca. Entonces se produce el momento clave en el que asumo que el invierno ha conseguido colarse por la ventana y como si se tratara de un ritual o de la celebración de la llegada del solsticio, me coloco las zapatillas calentitas y los calcetines, dando por inaugurada la novísima temporada.
Si lo analizo escrupulosamente, creo que ese momento justo para mí es una muestra simple y llana de lo que es la felicidad. Sin más interpretaciones y sin más lecturas intelectuales. Sin más preguntas complicadas ni más respuestas inteligentes. No hay nada más maravilloso que la sensación de sentirme a salvo, en un ambiente acogedor y con la perspectiva extraordinariamente sencilla de observar, desde debajo de la mantita suave que ya he colocado en el sofá cómo pasa, ante mis ojos, un trozo de vida.
Ay! con qué poco se conforma una.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Los disfraces de Halloween

A mi me vais a perdonar pero yo sigo sin ver la fiesta esta del halloween.
Y mira que yo soy muy de fiestas, ¿eh?, que no se diga. Pienso que mientras la gente se divierta y durante un rato se vayan de la cabeza los problemas y los malos rollos, todo sea bienvenido. Pero es que, claro, hay que tener en cuenta que esta tradición no es nuestra y que aunque intentemos adaptarnos, pues no puede ser.
Hay algo en los festejos populares a lo que le ocurre como a los acentos. Si tú no eres de Despeñaperros para arriba, tío, no te pongas fino que no das en el clavo ni con una ese. Si por el contrario, no eres andaluz, no lo intentes a la desesperada con la "h" aspirada porque además de parecer una telenovela mala, te van a salir a relucir expresiones como "me tienes toda jarta" que con ese "toda" completo, huele a fraude desde lejos. Pues con el halloween este pasa igual. 
Ahora mismo estaba yo en la ventana viendo pasar a los grupos de chiquillos disfrazados para el evento. Ellos iban bien, claro, primero porque los niños con poco que les hagas están siempre graciosos y porque además teniendo como tenemos al alcance de la mano las grandes superficies y las tiendas Disney donde se importa todo, pues podrían parecer de alguna población de Dakota del Norte, con sus disfraces terroríficos y sus calabazas en la mano. Pero con ellos iban los padres haciendo pandilla. Los crios eran pequeños y de momento me da a mi que no les queda otra. Se ve que por aquello de participar de la fiesta o quizás por eso de que los padres nos volvemos locos por mantener la ilusión de los hijos, iban también disfrazados. Y ahí ya no, ya  la cosa no es igual.
Mira que si hay un sitio en el mundo donde la gente sabe ponerse un disfraz es en Cádiz. No tengo ni que decir que vas en febrero por la calle y seguro que acabas riéndote aunque no te emocione el Carnaval. Está claro que en esta tierra hay mucha gente con arte para darle una vuelta a la parodia y al descaro. Pero en halloween no, mire usted, en el halloween la gente no va bien.( Me refiero, claro, a los halloweeneros callejeros, a los de a pie porque en las fiestas temáticas evidentemente las cosas cambian y hay disfraces de cine).
Yo creo que el tema es que es una fiesta muy triste. En Carnavales se tira de humor y eso cautiva enseguida. Ver a un tío vestido de taza del váter usando de sombrero la cisterna, de tableta de chocolate o de Rajoy pronunciando un discurso tiene su punto, pero qué quieres que te diga, un señor con una careta blanca o con la chaqueta negra del luto antiguo, a mí no me dice nada.
Aquí en mi plazoleta, de pronto han empezado a sonar los petardos (serán los que quedaron del último mundial que ganó La Roja) a los que los niños que ya empiezan a no serlo, han recurrido para darle un poquito de vidilla a esta fiesta, un esbozo de marcha a esta cosa tan lúgubre en la que nos han introducido a la fuerza. Así que aquí estoy, no sé si en Estados Unidos o en las Fallas de Valencia. 
En fin, señores, Feliz hallo...lo que sea, que ustedes los asusten bien y sobre todo...que se diviertan.

sábado, 27 de octubre de 2012

Cambio de hora

El tiempo...que vuelve implacable a recordarnos con un detalle cómo de rápido pasa la vida.Ya estamos otra vez en el cambio de hora. 
Reconozco que este es el cambio que llevo peor. A pesar de que con él logremos ganarle una hora de batalla al girar del cronómetro, no me gusta pensar que a partir de mañana oscurecerá antes y que el invierno está esperando detrás del sendero para cubrir el bosque del cuento infantil. 
Sé que esta estación tiene también su puntito, su momento mágico que huele a café y nos deja tacto de mantita suave. Lo que ocurre es que a mí me encanta el verano, el buen tiempo de mi Cádiz y el aire mágico que se queda al caer la noche por este lugar, cuando la brisa del mar despeja el calor del día y da gusto pasear las calles y recoger los restos de playa.
Pero bueno, esto es en esencia la vida, un conteo de minutos que según las circunstancias unas veces nos saben a leves segundos y otras nos resultan tediosos como las horas; un tic tac que se acompasa con el corazón y que si ponemos oído, nos recuerda que estamos vivos.
Feliz invierno a todos y no os olvidéis, esta noche, de hacerle un guiño al reloj. 

lunes, 22 de octubre de 2012

El número áureo

Aquí estoy, como se dice en Cádiz, más "perdía" que el barco del arroz.
Llevo toda la tarde dándole vueltas a la dichosa tarea de matemáticas. Pongo empeño porque el chiquillo (mi hijo) necesita ayuda, pero tengo que reconocer que cuando llegan las dudas con esta asignatura, me empiezan a entrar sudores nada más que de pensar, primero, cómo me explico a mí misma lo que después tengo que transmitirle a él en lenguaje sencillo.
Bueno, esto que he dicho es ya en sí una tontería porque lo de que tengo que traducir a lenguaje sencillo ha quedado aquí muy bien, muy como de madre moderna, pero realmente tengo que decir, ahora que nadie me escucha, que cuando busco la información en internet, más de una vez he colocado detrás de la pregunta en cuestión una coletilla que dice "explicado para niños", sintiéndome de alguna manera depravada y mentirosa como la protagonista de aquella cancioncilla pegadiza...♫que la detengan...que es una mentirosa...♫....Perdón, perdón, que pierdo el hilo...
Bueno, como decía, hoy he tenido que usar ese recurso del "explicado versión torpes" porque es que la pregunta del millón ha sido: mamá ¿qué es el número áureo?
No me digáis, listos que sois todos unos listos, que la pregunta no era para decir eso del "ay omá y ¿ahora qué hago?". Porque a mí era para verme la cara.
Claro, yo enseguida tiro de la literatura y lo primero que me viene a la cabeza es Dan Brown, el Código da Vinci y hasta a Tom Hanks he visto, corriendo por París en la película. Pero, vamos, de eso a que yo pueda explicarle algo que le sirva al pobre chaval...vamos, ni de broma.
Inmediatamente después del choque emocional viene internet. Yo pensé: seguro que ahora encuentro a un alma caritativa que me lo explica todo estupendamente. Pues no había manera. Y mira que con eso de lo  de "para niños" encontré hasta un vídeo denominado "El número de oro explicado por el Pato Donald", pero que no, que ni aunque viniera Walt Disney directamente del Polo Norte donde dicen que vive, era capaz el hombre de hacerme entender aquello.
Cuando ya voy medio encarrilando una explicación más o menos entendible, va el niño y me dice: pues ahora tengo que hacer un ejercicio en el que tengo que medir un rectángulo áureo. 
Ahí, tengo que reconocerlo, fue cuando me acordé, directamente y en términos un poco soeces, de la madre de Leonardo y del padre del Hombre de Vitrubio.
 ¿Rectángulo áureo, niño? Pero, vamos a ver (léase con nerviosismo y voz temblona) ¿a tí esto no te lo ha explicado el maestro? 
¡Ay! Con lo bien que quedo cuando toca comentario de texto...

jueves, 18 de octubre de 2012

Llamada a larga distancia

¡Ringggg! ¿Ringggg!
-Sí, dígame. (Imagínese en austriaco, pero lo he traducido para facilitar la lectura)
-Mira, ¿eres Felix, pero el Felix ese con apellido tan raro que se ha tirado desde la estratosfera?
-Sí, señora, soy yo...dígame. Supongo que habrá llamado Ud. para felicitarme por la hazaña. Muy bien, pues muchas gracias. Le dejo que estoy muy ocupado atendiendo a los medios de comunicación.
-Pues mira no, no te he llamado para felicitarte. Te he llamado para decirte que me parece que lo que tú has hecho es una tontería, vamos lo que aquí en España llamamos una gilipollez.
»Porque, vamos a ver, guapo, ¿qué es lo que has conseguido tú haciendo lo que has hecho? ¿Has salvado la vida a alguien?, No. ¿Has contribuido a que avance la ciencia? "Pos" yo creo que tampoco, eso sí a no ser que sea útil para el ser humano saber que cayendo de la estratosfera a mil kilómetros por hora los ojos no se te van a salir de la órbita, información muy útil y digna de tener en cuenta cuando vayamos a hacer lo mismo que tú el próximo puente que no tengan colegio los niños.
-Pues mi madre está muy orgullosa de mí- responde Felix un poco achantado.
-¿Orgullosa? ¿orgullosa está tu madre? lo que está es deseando cogerte cuando no haya prensa y de la colleja no te libra ni San Judas Tadeo. Vamos, no me quiero yo imaginar el sofocón de esa mujer cuando te vio allí arriba, metido en esa lavadora y cayendo a lo loco.
»¡Y el dinero que ha costado la gracia! No me caben en la cabeza la cantidad de millones que se han gastado los de Red Bull para darte las alas. No te da vergüenza, con la de criaturitas que hay pasando hambre.
Mira Felix, que no, que esto que tu has hecho es una tontería en mi tierra y supongo que también en la tuya, lo que pasa es que tú te has ido a buscar a los americanos que les gustan mucho esos meneos y ¡venga! "pa" el espacio exterior, como se dice ahora, "sin mieo".
»Pues yo tenía que decírtelo Felix, que estoy muy "enfadá". Que está la vida mu achuchá y hay mucha crisis para gastarse el dinero en cosas que no sirven "pa na".
-Bueno, señora, tengo que dejarla, adiós y gracias por su opinión.
-Adiós Felix, hasta otro día y ...no le des más disgustos a tu madre, la pobre.
Colgó el teléfono y suspiró profundamente. Ella que era mucho de pensar que las cosas hay que decirlas a la cara, volvió a enchufar la plancha y puso más alta la tele para ver el programa de Jorge Javier.
Solamente volvió a pensar en Felix un minuto más, el tiempo justo de atusarse el pelo coqueta mientras pensaba en voz alta:
- ¡Ay por Dios...qué tranquila me he quedao!

lunes, 15 de octubre de 2012

Misión Olvido

La última novela que hemos leído y comentado en mi club de amigas ha sido "Misión olvido".
Creo que nos lanzamos a ella con avidez y con la tranquilidad de saber que íbamos a pasar un buen rato, sobre todo por el aval que nos proporcionaba haber leído ya otro éxito de la misma autora: "El tiempo entre costuras".
Pero tengo que decir que esta vez, al contrario de lo que ocurrió en la ocasión anterior, no hubo unanimidad y no nos ha gustado la obra a todas por igual.
Hubo una parte minoritaria que terminó la novela casi sin reservas ni reproches, y que se habían reencontrado con la escritora magnífica a la que ya conocíamos. Pero, curiosamente, la gran mayoría íbamos sin saberlo a la merienda con la misma idea, sintiendo que la historia se nos quedaba esta vez un poco "floja".
Nadie puso en duda en ningún momento que leer a María Dueñas es una delicia. Su prosa es elegante a la vez que sencilla y la verdad es que da gusto ir pasando las páginas para recrearse en la musicalidad de las palabras. En cambio, todas llegamos a la conclusión de que hay momentos concretos en que la historia se ralentiza. 
Pero sobre todo, el escollo fundamental que hemos encontrado al leerla, y me incluyo en esta opinión, es que la trama central de la historia parece estar un poco "inflada". Yo tuve la impresión de que era el momento de publicar este libro antes de que se apagaran las voces del éxito anterior, y la autora se ha visto forzada a sacar del horno un argumento humeante que a pesar del olor a especias que hacía soñar con un plato delicioso, éste no estaba del todo cocido y faltaba un poquito para hacerse por dentro.
Todos los que hemos rondado alguna vez por los ambientes universitarios sabemos que un becario es un ser que no tiene voz ni voto. Estás pero nadie te ve, trabajas pero nunca firmas ningún artículo ni recoges el fruto  del esfuerzo y la investigación. Por eso, la que más y la que menos no entendía ese nudo central sobre el que en un momento determinado da vueltas y vueltas el asunto, porque es absurdo por el papel que tiene encomendado la protagonista, esos enfados ni esos aspavientos. Es verdad que es una novela y que hay que darle un poquito de "licencia literaria", pero me gustan que las historias sean creíbles y en este caso,  a mí personalmente y a algunas de mis amigas (es nuestra humilde opinión) no nos lo ha parecido. Debe ser que este club se está volviendo muy exigente. 
¡Temblad, escritores!
Próxima lectura para diciembre: "Las horas distantes" de Kate Morton

viernes, 12 de octubre de 2012

Entretenimiento



En el siglo XVI, reinando Felipe III, en las plazas de los pueblos podía verse escrito este bando del monarca prohibiendo el uso del tabaco. En cambio, es curioso que en Rusia, un poco más tarde, en 1710, Pedro el Grande, empeñado en que su país se occidentalizara, alentó en la corte el uso del tabaco para asemejarse en costumbres a las cortes europeas. 
Eran tiempos en que los monarcas decidían con respecto a la salud, las costumbres y las leyes....Como siempre, volver al pasado es alucinante.

miércoles, 10 de octubre de 2012

La reunión del cole

El lunes estuve en la reunión del colegio donde estudia mi hijo. El Centro tiene la sana costumbre de convocar a los padres a principio de curso y hacer una presentación formal de los profesores que van a darles clase, de los tutores que atenderán nuestras preguntas y, en general, de la dinámica diaria y las novedades de la etapa que empieza.
Primero estuvimos cada cual en la clase que nos correspondía, viendo con nuestra propia perspectiva el lugar exacto donde nuestros hijos pasan las horas y amasan la vida fuera de casa, esa vida que están empezando a estrenar con conceptos nuevos, con cambios de vocabulario e incluso de voz; y luego, agrupados por ciclos, nos estuvieron hablando de normas de convivencia y exigencias curriculares.
Mi marido, que por circunstancias laborales no puede acudir a menudo a esas citas, se quedó en algunos momentos prendido del escenario que nos rodeaba y no pudo evitar comentarme en voz baja cómo de distinto era el recuerdo que él tenía de lo que había sido su etapa de colegio.
Y es que la verdad, esas clases con pizarras digitales en las que el profesor puede utilizar miles de recursos audiovisuales para captar la atención, esos ordenadores personales con los que los alumnos trabajan utilizando internet que ya no es el futuro sino el presente...todo contribuye a hacer del colegio una ventana abierta al mundo, desde cuyo pretil los profesores tienen la dura tarea de irles enseñando a conjugar verbos, a despejar los paréntesis, a participar en un blog y a ser solidarios.
Por todo eso, me da mucha pena oír hablar de recortes en la educación, me duele saber que empieza a darse marcha atrás, y que todo este esfuerzo que ha costado ponerse al día y convencer tanto a maestros como a padres que eran reticentes a la modernidad, va a quedar en aguas de borrajas, cuando sólo hay que tener un poco de interés en las noticias para ver que en eso de que la educación en nuestro país es malísima y el nivel muy bajo hay mucho de desánimo y no poco de mito, y que Andalucía está dando al mundo importantes avances en Investigación a los que no se les hace nunca la suficiente propaganda.
Pues yo tengo que decir que a mí me gusta el "cole" en el que ya termina la primaria mi hijo. En él los niños tienen un aspecto mentalmente muy sano. Es un lugar abierto, donde siempre cuentan con la colaboración de los padres y donde los que se van, siempre vuelven.
Ojalá la crisis se arregle tan pronto que no de tiempo a que se estropee todo. Ojalá no tengan que pagar con su futuro los platos rotos de otros.
Desde aquí, va mi agradecimiento a la Comunidad Educativa del Colegio en el que estudia mi hijo por el interés compartido en hacerlo crecer como ser humano. Como dice la canción ellos "y mi canto saben a quien nombro tanto".

viernes, 5 de octubre de 2012

El que hace la ley...


Yo entiendo que la ley la aplican personas. Y las personas, por el mero hecho de serlo, estamos influenciados por tantísimos motivos y tan variadas circunstancias, que a pesar del daño que puedan hacer, creo que todos podemos entender que la subjetividad influya en una decisión judicial.
Por otra parte, es innegable que el dinero sí compra la felicidad, sobre eso no creo que haya nadie que tenga la menor duda, y es evidente que no te va a dedicar el mismo número de horas un abogado de oficio que uno al que le alquilas la exclusividad de dedicarse a buscar debajo de las piedras, ese resquicio casi invisible a los ojos humanos, por los que a veces, con un poquito de empuje, cabe la ley o la interpretación que puede hacerse de ésta.
Pero hay cosas que mi mente cuadriculada sigue sin comprender y me gustaría que alguien con conocimientos me las explicase.
En esta misma semana se han cruzado en mi dedicación las noticias dos causas judiciales que me han llamado poderosamente la atención por la discordancia.
Por una parte, llevo toda la semana oyendo hablar de nuevo de la comparecencia en el juicio de la Pantoja, algo que me hastía porque me pone de los nervios ver que hasta un caso de este tipo, cuando eres un personaje mediático, acaba convirtiéndose en una especie de evento glamuroso al que yo no sé si la gente acude para ver a su ídolo esperando que se cante una copla o simplemente para poder después comentar el modelito. En fin, sigo a lo mío, el caso es que poniéndole un poquito de atención a la causa penal, me enteré de que esta señora está imputada por blanqueo continuado de capitales por una suma de 1,8 millones de euros (no me cabe en la cabeza la cifra ni me imagino tanto dinero junto), todo ello derivado de las actividades ilegales que cometía un alcalde. Por ello, la fiscalía pide para la cantante 3,5 años de cárcel.
Bien, yo que no entiendo de leyes, me como la noticia con patatas fritas y pienso que todo está dentro de lo normal en nuestro código penal al uso.
Pero mira por donde, ayer leo con cara de “quedarme muerta”  que la Fiscalía pide 2,5 (en cifras para que lo comparéis fácilmente con la que corresponde a la Pantoja) años de cárcel a un mendigo que robó 10 rollos de papel higiénico en un centro comercial de Vigo.
Tengo que decir que en este caso sí que hay que destacar el “presuntamente”, sobre todo porque jamás lo cogieron con las manos en la masa y la acusación está basada en un “yo juraría que” que pregonan las limpiadoras y los vigilantes de seguridad del centro, porque lo veían a menudo deambulando por los pasillos. El hombre lo niega todo, dice que sólo entraba a afeitarse, pero como para robar los rollos tenía que romper un candado, ya ha cometido “robo con fuerza”, así que, lo dicho, dos años y medios porque aunque no hay pruebas, hay indicios.
Que conste que ni conozco al sin techo (como lo llaman en el periódico) ni pretendo disculpar un robo que por pequeño que sea es un delito. Pero no me negaréis que es alucinante. Hay una diferencia de un año de cárcel entre robar 10 rollos de papel higiénico y 1,8 millones de euros de dinero público, señores, del que pagamos entre todos, usado en apartamentos de superlujo, vida a todo tren y en la educación de Paquirrín. (Bueno, es verdad, en esto no ha sido la mujer muy derrochadora).
Sé, como decía al principio, que la justicia está aplicada por personas, pero creo que los delitos deberían estar tipificados de una manera más lógica. Vamos, digo yo y si no, “juzguen ustedes”.



martes, 2 de octubre de 2012

El perro flaco

Dicen que al perro flaco todo se le vuelven pulgas. Y me parece que éste, como otros muchos refranes, encierra en él una verdad que viene amasada por la experiencia acumulada durante años y años por el pueblo llano, por una parte de la población que no entiende de frases rimbombantes ni análisis complicados, sino que tiene la vista acostumbrada a la tragedia porque son sus huesos maltrechos los que la han sufrido siempre.
Y al perro apaleado en el que se ha convertido este país, ahora han acudido unas pulgas de la peor especie, de las que traen con ellas no sólo la miseria económica o la ruina material, sino la pérdida de vidas humanas que es lo único, como dice otra sabia sentencia, que no tiene solución.
Parece ser que la naturaleza no entiende de malos tiempos, edades ni sentimientos. Un día nos acostamos ajenos, sintiéndonos seguros en nuestras burbujas y a la mañana siguiente o durante la misma madrugada, un torrente de agua y lodo se lleva tus pertenencias, tus sueños o peor aun tu vida.
Este fin de semana las tragedias me han sobrecogido a través de las noticias. Personas muertas, desaparecidas, héroes a los que se ha llevado el agua intentando salvar a otros y desolación, desolación en los rostros de aquellos que siguen vivos pero que han visto perecer bajo el barro de lo inverosímil todo aquello que les costó una vida entera construir con sus manos.
Desde el enorme respeto que me merecen los sentimientos de estos protagonistas en primera persona de una situación que no soy capaz ni siquiera de describir, en cuanto a mi propia conmoción, además de la tristeza y la solidaridad, creo que la más fuerte de las sensaciones es la de la impotencia. 
¿Qué puedo hacer -me pregunto- desde la confortabilidad de mi casa, desde el sofá donde lloro, cómodamente sentada, las desgracias ajenas? Dinero, desafortunadamente no tengo para solucionarle la vida a ninguno de los afectados ni para desplazarme allí a echar una mano. Poder ¿qué poder tengo yo para obligar a nada ni a nadie a hacer las cosas bien, a prever de alguna manera que no se puede construir casas en una calle que se llama "Del arroyo", donde nunca pasó nada mientras Andalucía estaba seca como un cactus del desierto? 
Impotencia y rabia, tristeza y desolación, eso es lo que siento y lo palpo en latir del corazón a cientos de kilómetros del lugar donde se está mascando la tragedia ¿Qué no estarán sufriendo ellos? ¿Cómo podrán sobreponerse a este golpe duro del destino?
Desde aquí mi más sentido pésame y mis mejores deseos. No puedo hacer nada más que eso.

sábado, 29 de septiembre de 2012

ENTRETENIMIENTO

El entretenimiento de este fin de semana lluvioso lo he copiado de una página que sigo en facebook que se llama "vaya face". Se trata de adivinar, mirando los dibujitos, el título de la película que representan.
Os advierto que no tengo la solución, así que tendremos que adivinarlos entre todos. Yo, para que sirva de ejemplo os diré que creo que el 2) es "Desayuno con diamantes" donde Audrey Hepburn se paseaba con un vestido negro elegantísimo y donde me puede la envidia a ese estilazo y ese glamour.
Ánimo



miércoles, 26 de septiembre de 2012

La friendzone


Algunos días, cuando el revuelo hormonal le permite cierta tranquilidad, mi hija adolescente se sienta, después de comer,  a contarme el acontecer de sus jaleos de pandilla, las nuevas afinidades o las antiguas rencillas propias de la edad, una montaña rusa de sentimientos hacia sus amigas a las que adora hasta el punto del chachi piruli o con las que de pronto ya no se lleva.
Yo, como madre cotilla que se precie, siempre tiro un poquito por el tema de los amoríos. Reconozco que me hace mucha gracia saber con quien anda enamoriscada cada quien, sobre todo porque a muchas de esas nuevas parejas las conozco desde que iban en andador y todavía no tenían dientes.
Ayer le pregunté por la situación sentimental de una de sus íntimas, así como la que no quiere la cosa, no tanto por cotillear a la chiquilla, sino para ver si detrás de la historia de la amiga, soltaba algo de ella misma, que al fin y al cabo es lo que me tiene en ascuas.
“Fulamita está en la friendzone”, me dijo sin dar más explicaciones. Yo que “ni papa” de inglés y muchísimo menos de esas jergas que ahora usan, sólo alcancé a soltarle algo así como un “vaya por Dios” desvaído, sin mucha fuerza, más que nada por no arriesgarme a meter la pata y porque en el tono supe enseguida que eso de la friendzone no debía ser nada bueno.
Como de tonta no tiene un pelo y enseguida se dio cuenta de que yo estaba fuera de juego, me explicó que ese anglicanismo que me había soltado viene a ser aquello tan viejo de al que me gusta no le gusto y lo que quiere es ser mi amigo.
Ah! ya…le dije yo así ya como muy subidita ¿no?, como en plan ahora sé de lo que hablamos.
Pero claro, luego me quedé dándole vueltas al coco y pensando en cómo ha cambiado todo y al fin y al cabo en como todo es lo mismo. Supongo que la diferencia es que eso de la friendzone ,que no sé si es un estado del facebook,  un grupo del tuenti o una nueva red social, aunará ahora en alguna nube virtual, los sentimientos y los lloros del amor no correspondido que a los quince se vuelven trágicos.
También me paré a pensar en que si a mí me coge de nuevas, yo que me considero una usuaria activa de una gran parte de lo que nos ha traído internet, no os voy a contar lo que debe sentir alguien de la generación de mis padres cuando tienen que asimilar un paquete de  información tan grande de la mano de una gente tan menuda.
Hace unos días una de mis tías, hermana de mi madre, estaba en una comida familiar con sus hijas, nietos y hasta un bisnieto que acaba de nacer. Ella veía que su nieto, justo enfrente suya en la mesa, pasó una comida extraña. Todo el tiempo con la cabeza gacha, sin hablar prácticamente nada…raro, muy raro.
A la hora del café le faltó tiempo para coger a su hija por banda y comentarle el disgusto que estaba pasando. Yo no puedo ni comer de ver al niño tan pensativo y tan triste, le decía la pobre a su hija muy consternada.
Mi prima, en vista del sofocón que tenía su madre, fue a hablar con el “niño” (que ya tiene 20) a ver cuál era el motivo de la alarma, volviendo muerta de risa por lo que había averiguado. El chaval llevaba toda la comida con el móvil sobre las piernas hablando por el  WhatsApp.
Su madre la miró con cara de quedarse tranquila, como entendiendo. Hacía gestos de asentimiento, contenta la pobre mujer de que no hubiera motivo de susto.
   -Y digo yo, hija -le preguntó en un arranque de curiosidad cuando ella ya se iba- y eso que tú dices del guasa ese que tiene el niño, eso ¿qué es lo que es?
               


sábado, 22 de septiembre de 2012

ENTRETENIMIENTOS


Bueno, a ver si vamos retomando las buenas costumbres. Hoy como entretenimiento os voy a dejar un texto pequeñito con el que he quedado finalista en un certamen literario de microrrelatos. A ver qué os parece



martes, 18 de septiembre de 2012

Atiborrados de noticias


Parece que de nuevo ha ocurrido un fenómeno que no deja de ser curioso. Tras un verano sin novedades, apático, adormecido en el sopor hasta para lo importante, septiembre empieza fuerte atiborrándonos de noticias.
Ayer, sin ir más lejos, nos quedamos sin esperanza. No hombre, no, a pesar de la pequeña trampilla de la minúscula en la letra, no me refiero en esta entrada a ese sustantivo precioso que según dice la gente es lo último que se pierde. Hoy me refiero a Esperanza, a nuestra Aguirre. Ha dicho que se va de la política porque quiere vivir, y con ella se lleva un sinfín de despropósitos verbales y la oportunidad de hacernos reír, por no llorar, con lo esperpéntico y rancio de su discurso.
Un rato he estado yo reflexionando sobre ese anuncio suyo, escueto y extraño por el que ya están corriendo ríos de tinta en la red y sobre el que se ciernen tantas especulaciones como lectores. Hay incluso quien entrevé detrás (no lo quiera San Judas Tadeo), una aspiración mucho más alta, disfrazada de renuncia y envuelta de la idea conspiratoria de un salto a la presidencia del Gobierno.
A mí lo que me ha llamado la atención es esa frase que ha dicho aludiendo a su enfermedad como causa de la renuncia. “Quiero vivir”, ha manifestado volviéndose humana y accesible.
Ya alguna vez os he comentado en alguna entradita que hay una teoría con la que hace muchos años vivo. Más que una teoría es una creencia, una forma de ver la vida. Pienso que si hay algo que une a la gente, a la rica y a la pobre, al inteligente y al torpe, al analfabeto y al culto es la enfermedad y la muerte. Ante esas dos circunstancias el dolor te encuentra desnudo, sin pertenencias, sólo con indefensión y miedo. Por eso las personas que han pasado por una desgracia, siempre sienten empatía hacia el que está en su misma situación, supongo que es algo que forma parte del ser humano. “Quiero vivir”, decía, y por un momento me costó imaginar a alguien que está enferma y se aferra a esa ilusión, firmando un decreto para negar la sanidad a otro enfermo, basándose para ello en la diferencia de tener o no carnet de identidad o en el color más o menos oscuro de la piel en la que habita.
Hoy, por quedarnos también nos hemos quedado sin Carrillo. Noventa y siete años de compromiso y una lucidez que me desarmó, conociendo su edad, en la última entrevista en la que le oí dar su opinión sobre la vida. Paracuellos, Paracuellos, voceaban toda la tarde a modo de epitafio en una de mis “cadenas de televisión favoritas” (por favor léase con sorna). Que digo yo que para estar en contra de la Memoria Histórica, a éstos no se les ha olvidado lo que no les interesa.
Y como colofón a todo el lío que hay en España, septiembre ha traído con él la Diada y las reivindicaciones del nacionalismo catalán, proceso que me parece terrorífico porque las versiones, los análisis económicos y las predicciones sobre lo que pasará después son tan equidistantes como lo son las ideas políticas de los especialistas-políticos-economistas que exponen su teoría.
En fin, que no me extraña que Rajoy tenga cada vez más acusado el tic que paraliza sus ojos dejándolos en una mirada infinita. Pobre criaturita.


sábado, 15 de septiembre de 2012

UN NUEVO CURSO


Parece que el inicio de curso va comenzando. Unos antes y otros después, dependiendo del nivel de dificultad al que este septiembre se enfrenten, nuestros estudiantes han vuelto a retomar las mochilas y las carpetas de empapelar mitos y guardar secretos, y andan revueltos comprobando listas y asimilando cambios.
Creo que desde el punto de vista de madre este es el mejor momento del año. El curso empieza, la rutina se hace dueña de la casa y nos da un respiro, por fin, para ventilar cuartos y ordenar armarios. De momento el agobio de los deberes sin hacer y los temas sin estudiar no han tenido tiempo de venir a molestar desde un rincón donde los guardamos después de la tormenta de los últimos exámenes, y los vestigios relajantes del verano todavía nos tienen ocupadas las retinas con una luz brillante con la que nos hemos encargado de poner a punto el diodo emocional de nuestras pilas.
Tengo que confesar que algunas veces echo de menos aquella sensación de empezar otra etapa y recuerdo con nostalgia los olores a plástico de forrar y a madera de aula cerrada con la que nos recibían esos primeros días de curso, aquellos primeros tiempos de niña. Todo era nuevo, todo era tan igual y a la vez tan diferente que al mirar hacia atrás hay un tono de melancolía que envuelve aquel tiempo, como si miráramos hacia nuestro interior con el color de las cámaras de fotos antiguas, con el tono sepia de lo que ya no volverá pero que siempre será nuestro.
Evidentemente con aquellos recuerdos llegan las personas, compañeros a los que ya no reconoceríamos si viéramos por la calle o amigos que lo siguen siendo y que han madurado a nuestra vez, tanto que ahora se alegran de volver a la rutina, como yo, tal vez para sentir esta vez en corazón ajeno aquella dulce sensación de regresar.
Qué no daríamos ¿verdad? por tener como problema a un tutor muy exigente, a un compañero pesadito o un conserje protestón. Qué no haríamos, ahora que sabemos de verdad lo que es la vida, por volver a soñar con la excursión de fin de curso, por volver a recorrer aquel recreo y por sentir el corazón con su mirada.
Espero que este nuevo curso de la vida que empieza nos traiga a todos los éxitos y la alegría que nos merecemos, esos que parecen que dejamos entre las tizas de pintar en la pizarra y los lápices de dibujar el futuro.
Feliz curso nuevo y mucha suerte.

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