miércoles, 5 de junio de 2013

Una entradita más

Ayer estuve de cháchara con una amiga que es asidua al blog, aunque todavía no nos ha dejado ningún comentario. "Escribes poco", me decía, "yo entro a menudo para ver si has actualizado, esperando que haya entradita nueva", me comentaba, mientras yo con gesto de cansancio, torcimiento de ojos incluido, le explicaba que no puedo exprimir más horas a lo que me queda de día.
Bromas a parte, eso me hizo pensar en este pequeño espacio de tertulia que hemos creado. Caí en la cuenta de que como dirían los locutores de radio, llevamos en antena desde el día 19 de noviembre del año 2009...y pensé en cuánto ha llovido desde entonces y en cómo ha afectado a mi vida la lluvia.
Hace mucho que dejé de mirar las estadísticas del google analytics y la verdad es que no sé si las visitas pueden medirse en cantidades industriales o apenas son perceptibles por la báscula en la que se pesan las adhesiones, si puedo considerarme una bloguera leída o por el contrario estoy aquí con mis tres amigos de siempre, escribiendo para mí. No voy a decir que me da igual porque no sería cierto, ya alguna vez he reconocido que en escribir va implícito la necesidad o la vanidad de ser leídos. Pero realmente tampoco me preocupa en demasía. Este blog ha sustituido al cuaderno o al folio en blanco con el que me he ido narrando a mí misma desde siempre la vida, así que me quedo con la sensación de desahogo que me produce el tecleo y con esa amabilidad de los contertulios con los que me he topado desde que empezó esta historia, y a los que agradezco cada palabra y cada gesto de cariño.
Creo que el blog ha ido evolucionando como evoluciona la vida. La gente ha ido entrando y saliendo de él, dependiendo de su circunstancia o del tiempo del que disponían, y yo también he ido cambiando aunque siempre soy la misma, pasando de etapas totalmente "cañeras" donde a pesar de tratar la actualidad y la política desde mi más egocéntrico punto de vista, nunca he tenido problemas ni grandes desavenencias, a otras más dulces, en las que sé que el ambiente está tan cargado de pequeñas tragedias, que prefiero hablar del tiempo atmosférico o de la vida cotidiana que vivo, por no añadir una nueva crispación a la que ya todos sentimos.
No sé qué pensaréis de todo esto. Miedo me da hacer la pregunta porque como siempre, a los que no les gusta lo que digo o como pienso me darán su silencio por respuesta y en cambio, los de siempre, los que se acercan hasta aquí con la sonrisa puesta, llenarán la página con comentarios benevolentes que mirarán con desdén los otros, los del silencio. 
Pero bueno, qué vamos a hacerle, la vida sería aburrida si el libro de los gustos no estuviera aun por escribir, y por supuesto la crítica es algo con lo que hay que vivir cuando decides plantarte con descaro a lo pies de los caballos. Ahora, os voy a decir , poniendo el alma en las letras, que a mí me han sabido a gloria estos más de cuatro años de terapia compartida y de risas sin forzar. Sabéis que os adoro a todos, a los que comentáis y a los que no, a los que estuvisteis y ahora no estáis, y por supuesto, como no, a los que un día vendrán. Nunca jamás me arrepentiré de la decisión que tomé aquel día extraño, cuando una de esas situaciones surrealistas por las que a veces se pasa en la vida, me hizo pensar en voz alta: esto es para escribir un blog.
Gracias, desde el fondo del corazón, a todos los que esperan el nuevo post para pasarse por aquí. Gracias a los que comentáis directamente o a través de facebook donde el número de seguidores también es grande. Es  bonito, de verdad, sentir vuestra compañía.

10 comentarios:

Jesús Herrera Peña dijo...

Mamen, estoy de acuerdo con tus reflexiones y con tus dudas. Es decir, las mismas dudas que tienes sobre los glog, los visitantes, las estadísticas, ..., también las tengo yo.
Desde que en el 2009 —¡qué coincidencia!— abrí mi blog, lo enfoqué como un lugar modernísimo para hacer tertulias. Tú invitas a un cibernético e hipotético café. yo no llego a tanto, pero valoro mucho y agradezco un montón a todo el que llega y deja un comentario. No me puedo quejar; son comentarios con sustancia todos. Y yo correspondo, agradeciéndolo en el fondo y contestando al comentarista.

Cada cual tiene el blog para lo que lo tiene pero yo sí visito muy a menudo mis estadísticas y me hundiría si me saliera un cero.
También me llena de orgullo y satisfacción —como diría aquel que tú sabes— comprobar que a diario me vienen visitando artículos añejos que hace meses o años que elaboré.

Un saludo,

Maria Esther Borrero Calderita dijo...

Hola te he visto en el grupo blogueros para siempre, y he entrado y me ha gustado mucho tu reflexión , ire siguiendote y leyendo me ha picado la curiosidad, tus post a si que pasare por aqui cuando pueda saludos.

Mamen Orcero dijo...

Gracias Jesús por pasarte. Fíjate qué curioso, habéis coincidido uno de los contertulios veteranos con María Esther que acaba de apuntarse al cafelito.
Es una experiencia muy bonita. Yo hasta ahora no puedo hablar de nada desagradable. Ha habido, lógicamente, diferencias de opiniones. Sé, cuando toco temas políticos, que muchos de los que vienen no coinciden con mi opinión o mi tendencia, pero es que eso es la vida. Lo importante es el respeto. Mientras ese no falte, yo seguiré por aquí. Gracias Jesús. Bienvenida Esther.

JUAN dijo...

La verdad es que sí: el que escribe lo hace para que lo lean, como el que va de vacaciones y hace fotos está deseando comentar con todo el que quiera oír la feliz experiencia.
Yo sí sufro cuando noto la bajada de visitantes y sobre todo la ausencia de amig@s que dejaron de venir o comentar. Y auqnue como bien dices, unos vienen y otros van, algunos dejaron huella en mi alma y de vez en cuando, cuando leo algo de ellos en facebok u otro medio me llegan los recuerdos de felices momentos. Imagina que había un grupo tan unido que decidimos encontrarnos un domingo personalmente en Málaga, y apenas unos meses después cada uno tiró para un lado por discrepancias políticas y/o religiosas. Esa experiencia me endureció y ahora evito involucrarme demasiado. Me gusta tu entrada, me gusta tu blog. Un beso

Encarni dijo...

Ay Mamen tu entrada me parecido tener un cierto sabor a despedida y debo decirte que no quiero dejar de tomar ese café que tan amablemente nos preparas y menos ahora que le han empezado a salir los dientes a mi peque y me esperan muchas noches de vigilia y tu café me hace llevarlas mejor. Te sigo leyendo aunque no te deje ningún comentario por aquí, sigo sin poder organizarme bien para tener tiempo de hacer todo lo que me gustaría, tú ya me entiendes. Ahora mismo lo más cómodo para mí es leerte a través del móvil y he intentado varias veces dejarte mi comentario y después de escribir, no he podido publicarlo con el móvil, así que se me complica encontrar un hueco y tener libre el ordenador, pero todo se andará. Un beso y gracias por compartir tus sentimientos con nosotros, ah y no dejes de escribir en el blog aunque sea de forma más distanciada, ya sabemos lo ajetreada que estás.

Mamen Orcero dijo...

Hola Juan. Lo de los seguidores es difícil pero también es "entendible". Vivimos una vida muy ajetreada y además internet ofrece tantas cosas que yo que soy curiosa reconozco que a veces me pierdo y no puedo hacer o leer todo lo que quisiera y tengo la sensación de tener abandonado a los amigos blogueros. Además es mucho más complicado en nuestro caso, Juan. Los blogs que ofrecen una utilidad, cómo hacer algo, esos lo tienen más fácil, pero yo comprendo que el mío que es una especie de columna de opinión donde escribo mi visión de las cosas, tenga gente que va y viene. Yo misma he pensado algunas veces que a quien puede interesarle cómo ha sido la excursión del niño o la Navidad de mi familia.
Pero, Encarni, no te preocupes que no es una despedida. Como decía en el texto, llevo narrándome a mí misma la vida desde siempre. Hacerlo ahora pensando que hay gente que me lee...eso como el anuncio, no tiene precio. Da igual que sean 1 como 100, para mí lo importante siempre es escribir. Así que seguiré por aquí y, mira, voy a ver las estadísticas, a ver por curiosidad qué dicen.

Marcos dijo...

Mamen es un placer leerte. Tan solo llevo un año y mi blog que solo nació intentando dar mis propias experiencia como jubilado novato. Y la verdad, creo que sea cual sea la finalidad inicial del blog, no tiene un interes especial la cantidad de visitas ni estadisticas. Uno hace lo que le apetece buenamente y obtiene grandes satisfacciones contactando con personas a las con las que nunca podrias haber compartido cosas. Lo importante es pasarlo bien, dar y recibir.

Mamen Orcero dijo...

Llevas toda la razón, Marcos. A mí me sirve este grupito simpático que hemos reunido aquí, a los que, como tú dices, no hubiera conocido si no fuera por el blog.
Besos

Aroma de mujer dijo...

Hola Mamen, yo abrí mi blog en el 2008...ya ha llovido madre mía.
El ha sido mi compañero, en tiempos malos y buenos, en mis tristezas, mis alegrías y mis miedos, el unico que me gusrdaba los secretos, esos que trataba de ocultar entre las lineas de un poema y a la vez deseando gritar... en fin que te voy a contar yo. Un saludo.

Mamen Orcero dijo...

Es curioso, Manuela, lo que pasa con esto de los blogs. Empiezas escribiendo con miedo, pensando en quien te lee y llega un momento, al menos eso me ha ido pasando a mi, que te sientes como en casa y sacas a relucir muchas cosas (dentro de un orden, claro).
Pues, a seguir. A los que nos gusta escribir no nos queda otra.

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