domingo, 30 de mayo de 2010

LOS GRADUADOS

Esta semana pasada mi sobrina Elisa, María la hija de mi amiga Mª Carmen y supongo que la mayoría de sus compañeros de vida se han graduado como bachilleres.
Cansados como están de este último mes de locura, estas pobres criaturas tienen que enfrentarse ahora a la Selectividad, palabra fea donde las haya que todavía provoca en mí un ligero temblor en las manos y que me trae el espeso recuerdo de aquel "vivo sin vivir en mí" que soporté cuando no hubo más remedio que hacerlo.
Sin duda ellos son los que tienen que pasar por la prueba y ellos son los que tienen que decidir que harán a partir de ahora con el resto de sus vidas. Pero sé de buena tinta que el momento es duro también para los padres que estos días parecen cargar a sus espaldas con el peso de una vida que no es suya pero que duele mucho más que la propia.
El panorama que Europa dibuja no está para nada coloreado del rosa del final de los cuentos y debe ser muy difícil disimular el desaliento, mientras se tararea la canción de la esperanza que nunca podemos dejar que falte en la vida de alguien que empieza y se bombardea con el sonido de la bala del cañón de la realidad traicionera, en los mástiles del barco de los sueños de tu hijo.
Probablemente la mayoría aspiran a carreras que no tienen futuro profesional aunque suenen a gloria por la exquisita construcción de su nombre. Seguramente muchos de ellos sabrán ya de antemano que el pistoletazo de salida nunca sonará en sus oidos por la diferencia vertiginosa de una décima en la nota.
Me provoca pesadillas pensar solamente en enfrentarme al momento "consejo" y a la pura realidad de que son sus deseos los que despegan y de que ya van teniendo edad para ser sus propios dueños.
Espero, queridos papás que las hadas repartan suerte para estos trocitos de vosotros mismos que están ya preparando las alas y de verdad les deseo, con el trozo del corazón que reservamos para ellos el mismo día que abren los ojos que salgan para adelante en la carrera de obstáculos que les depare la vida, que el ambiente de crisis no se coma sus esperanzas por estrenar y que el destino les recompense, enormemente, el esfuerzo.
Suerte en la vida a los hijos y un abrazo de solidaridad para los padres.

7 comentarios:

Fer dijo...

Si que es duro si. En mi caso, por unas decimas no pude hacer la carrera de periodismo que era mi vocación. Soñaba con haber cogido un microfono y cantar los goles en la radio. No pudo ser y mi camino fue por el derecho... en fin. No soy abogado pero me ayudo a ser lo que soy en mi vida profesional. SUERTE A TOD@S !!

primu dijo...

La verdad es que preocupa mucho el futuro de los enanos,y mira que todavía los mios son pequeños y de momento solo "progresan adecuadamente".Esperemos que la cosa empiece a mejorar sobre todo para que se puedan motivar porque debe ser deprimente saber que te vas a tirar varios años estudiando y esforzándote para despues hacer cola en el paro.

Mamen dijo...

A mí también me gustaba periodismo pero ni en Cádiz ni en Sevilla lo había cuando empezé a estudiar. A mí siempre me gustó el tema de los artículos de opinión y a mi manera me estoy sacando la espinita.
Primu, en cuanto a la cola del paro tengo experiencia porque fíjate, todavía ando yo trabajando de forma discontinua debido a la profesión que elegí. Pero no me arrepiento.Tanto los estudios como el trabajo me han aportado muchísimo y aunque cotice seis o nueve meses al año (éste por la crisis ni siquiera va a ser eso) ese tiempo lo disfruto haciendo lo que me gusta.

Laarpia3 dijo...

La selectividad, es un punto de inflexión muy importante en una persona. La elección de la carrera en base a lo que tengas de media, va a determinar todo tu futuro, o por lo menos la parte de tu futuro en la que tú decides, después están los factores externos que te pueden llevar a la cola del paro, pero de eso prefiero no hablar. Mucha suerte a los afectados y a sus padres, los eternos sufridores en casa.

Mamen dijo...

El tema de las medias sería otro a debatir porque yo no sé qué criterio sigue. Yo pienso que la nota debería ser más alta para las carreras que tienen menos salida o que necesitan menos profesionales. Según me comentan personas que trabajan en sanidad, cada vez hay que recurrir más a homologar a médicos de otros países y en cambio la nota para entrar en Medicina sigue siendo altísima.

Laarpia3 dijo...

La verdad es que ya no sé si será igual que hace trecientos años, cuando yo la hice. Entonces era la media de la nota sacada en cada uno de los exámenes de las distintas materias. Tiene que haber otra forma, la selectividad nunca es ventajosa para nadie. Creo que sería mejor hacer una media de las notas sacadas en los cursos anteriores (no se cómo se llaman ahora si bachillerato o le han vuelto a cambiar el nombre), ahí sí se ve una evolución y un esfuerzo. Los expertos que inventen algo mejor.

Mamen dijo...

Sí eso es lo que faltan expertos que solucionen muchas cosas que curiosamente la gente de la calle vemos tan clarito.

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